El Esquí de Fondo

Los esquíes fueron creados en su origen para desplazarse con más facilidad por la nieve.

En los países escandinavos y en centro Europa las épocas en que el manto blanco lo cubre todo es de varios meses al año, por este motivo es normal que los pobladores de estas regiones se dotasen de distintos medios para desplazarse por la nieve.

La referencia más antigua del esquí, se ha encontrado en unas pinturas rupestres del centro de Europa que datan de más de 4000 años de antigüedad, y que nos dan una idea de la importancia del esquí como medio de desplazamiento para muchos pueblos.

Lo que para algunas culturas ha sido el camello, el caballo o la piragua, en el norte de Europa ha correspondido al esquí; sin ellos sus habitantes no habrían podido desarrollarse ni adaptarse al medio en el que vivían.

Las formas del esquí en el pasado han sido diversas. Desde pequeños esquíes no mucho más largos que zapatos con la punta curvada hacia arriba, hasta esquíes larguísimos de más de tres metros, encontramos toda una amplia gama de instrumentos para desplazarse por la nieve. Anchos, estrechos, asimétricos, con y sin canales, con pieles en la suela, etc., hay todo un abanico de modelos que el hombre ha utilizado en su pasado, empleando casi siempre la madera.

Los noruegos parecen ser los principales protagonistas de la evolución del esquí hacia sus actuales formas, empezando a diferenciar las prácticas de descenso con o sin habilidad, las de salto y las de fondo.

En 1883 nace la Federación Noruega de Esquí, que reglamenta e impulsa la práctica de este deporte. A partir de finales del siglo XIX el esquí es divulgado desde Escandinavia al resto del mundo a través de viajeros nórdicos que van a América del Norte, Australia, Nueva Zelanda, etc. Otros viajeros que lo conocen y aprenden en Escandinavia lo difunden posteriormente en sus países.

0/0 Votaciones